El paralaje del alma
acurruca voces
Y el juego y el fuego
consumen la grava
del tiempo
del aura
Hubiera reído
en otro tiempo, en otro suelo
Hubiera amado
en otras estrellas
Tengo por sabida la presencia
La tuya
En todas las cosas
En cada menester habido.
Sobre lunas y soledades
Sobre madrugadas de tabaco
te pienso, te busco, me pierdo
Del fénix letárgico que mora en el pecho
de nos los amnésicos del deja vú
manan las súplicas del ánima gastada,
los lamentos de viejos fantasmas
el anhelo de encontrarte
allá
donde convergen los sueños