martes, 19 de junio de 2012

Cartas al infinito



¿Hola? ¿Sos vos? ¡¡Que emoción!! ¡Al fin te conozco! Uff ¿dónde quedaron mis modales? Permitime presentarme, yo soy... ¡una carta! Dejame contarte un par de cosillas de mí..

Primero, debo advertirte que no soy una carta cualquiera; y no me sorprendería que así lo pienses, ya que no tengo muchos colores, mi tinta es muy común, como mi papel. Parezco, en síntesis, una carta cualquiera (honestamente no soy una carta muy coqueta). Pero hay algo que nadie sabe... guardo un secretito. Me dijeron que la mayoría de la cartas son pensadas y escritas en algunas horas, un par de días como mucho. Pero yo, yo soy diferente.


Mi concepción y mi nacimiento fueron muy largos, tardó meses; ¡sí, meses! Mi alimento fue muy peculiar, no me dieron mucho amor, ni tristeza o bronca; me alimentaron con pensamiento, con maduración, reflexión y sí, por qué negarlo, con un poquito de melancolía..

Hay un secreto más, que me dijeron que no debo contarte, pero me parece muy injusto que no lo supieras. Mariano me habló mucho de vos, me contó un sinfín de historias que yo escuché atentamente. Una tarde me confesó que te extrañaba, lo cual me pareció bastante comprensible, pero me dijo muchas cosas más. Me dijo que, si bien el te extrañó mucho, como nunca antes, que no se arrepentía, que él había tomado una decisión y que no volvería atrás. Se sentía muy mal, lo noté culpable. Me dijo que lamentaba que su elección te haya causado sufrimiento, que él no buscaba lastimarte de ninguna forma, pero no encontraba otra manera de salir adelante. Me confesó que no quería volver con vos, a pesar del dolor que le causaba saber que no tenía mas opciones que dejarte; que era necesario.

Me contó también  que se alegró mucho cuando habló con vos el otro día (él no quiso confesarlo, pero estoy muy segura de que se sintió muy aliviado al saber que te está yendo muy bien). Con un poquito de recelo me comentó lo extraño que se sintió al enterarse de que estás con El. Una parte suya se angustió mucho, ¡al pobre lo invadió un ejército de recuerdos!; pero su lado optimista le dijo que era lo mejor para vos, que estás en buenas manos. Se sintió un poco mejor.

Me pidió que te diga que aproveches cada segundo con las personas que más querés, que vivas brillando con esa luz, ese brillo que te hace tan especial. 

Por último, me dijo que lamenta no poder pagar la deuda que contrajo con vos, que va a estar eternamente agradecido.. y que, por favor, cada vez que te acordés de él, que lo hagas con una sonrisa; ¡eso lo haría muy feliz!

En cuanto a mí, Mariano nunca me explicó bien cuál sería mi destino. Me advirtió, empero, que no debía encariñarme con vos, ya que es muy posible que no me guardes, lo cual me parece comprensible. Supongo que mi Misión, la de comunicarte lo que te conté, está completa (este chico puede ser muy cobarde a veces..), así que no me preocupa que me desechen,  ya cumplí mi Destino, y eso me hace muy feliz. ¡Fue un enorme gusto haberte conocido! ¡ Adiós y hasta siempre!

lunes, 14 de mayo de 2012

ADVERTENCIA: Este post puede alterar su percepción de la cordura, aléjese si desea ser normal. Caso contrario reproduzca la canción presentada a continuación mientras lee. Gracias


Hoy, Domingo 13 de Mayo, me tomo libertades. Libertades que asumo constantemente, pero que los tibios islotes de luz que el sol dibuja al transitar a través de las hojas tiñen de una extrañísima ternura. No, no me piensen esperanzado, es sólo que los ocasos fríos y soleados siempre fueron mi debilidad.

Hoy me permito sufrir. Muchos son los suspiros que inspiran mi tristeza, a la que ya me habitué antaño, pero que siempre encuentra nuevas formas de socavar una sonrisa. Pero éste es un sufrimiento diferente, de aquel que engendra una dicotomía al embestir con el refulgente brillo de las hojas, iluminadas a contraluz por el sol. Una melancolía somera, vacía, muy particular; hermosa incluso.

Miro caras que sé que voy a olvidar para siempre, me sonríen, sonrío, inocente. El mundo me envuelve abrumador. Te pienso, te pienso incansable; erosiono tu recuerdo con mi silencio, masoquista y taciturno. Me invaden las promesas que te hice (sí, aquellas que ambos, cómplices, sabíamos que nunca voy a cumplir), tus lágrimas en mi rostro,  tu voz quebradiza suplicando que me quede; y cuanta cosa abominable que alimenta mi tormento.

Hace frío ya, y las escasas nubes que sobrevuelan fortuitamente el cielo se tiñeron de un rosa perfumado con el éxtasis de la puesta del sol

sábado, 5 de mayo de 2012

Inauguración: The trapeze swinger - Iron and wine






Please, remember me happily
By the rosebush laughing
With bruises on my chin, the time when
We counted every black car passing
Your house beneath the hill
And up until someone caught us in the kitchen
With maps, a mountain range, a piggy bank
A vision too removed to mention

But please, remember me fondly
I heard from someone you're still pretty
And then they went on to say
That the pearly gates
Had some eloquent graffiti
Like "We'll meet again" and "Fuck the man"
And "Tell my mother not to worry"
And angels with their great handshakes
Were always done in such a hurry

And please, remember me that Halloween
Making fools of all the neighbors
Our faces painted white
By midnight, we'd forgotten one another
And when the morning came I was ashamed
Only now it seems so silly
That season left the world and then returned
And now you're lit up by the city

So please, remember me mistakenly
In the window of the tallest tower
Calling passers-by but much too high
To see the empty road at happy hour
Gleam and resonate, just like the gates
Around the holy kingdom
With words like "Lost and found" and "Don't look down"
And "Someone save temptation"

And please, remember me as in the dream
We had as rug-burned babies
Among the fallen trees and fast asleep
Aside the lions and the ladies
That called you what you like and even might
Give a gift for your behavior
A fleeting chance to see a trapeze
Swinger high as any savior

But please, remember me, my misery
And how it lost me all I wanted
Those dogs that love the rain and chasing trains
The colored birds above their running
In circles around the well and where it spells
On the wall behind St. Peter
So bright, on cinder gray, in spray paint
"Who the hell can see forever?"

And please, remember me seldomly
In the car behind the carnival
My hand between your knees, you turned from me
And said, "The trapeze act was wonderful
But never meant to last", the clown that passed
Saw me just come up with anger
When it filled with circus dogs, the parking lot
Had an element of danger


So please, remember me finally
And all my uphill clawing
My dear, but if I make the pearly gates
I'll do my best to make a drawing
Of God and Lucifer, a boy and girl
An angel kissing on a sinner
A monkey and a man, a marching band
All around a frightened trapeze swinger