Antes que el albiceleste
añil de las mareas del tiempo
busque, sin razón alguna,
excusa fortuita para blandir el silencio
Antes que la monstruosa desdicha me consuele
Dejame ver
Con gratitud
tu aurora
------o------
Beso al viento
y en silencio
le encomiendo encontrarte
Que antes que la noche auspicie
la tiesa sombra del aquelarre
quiero sentirte cerca
por un instante
Quiero pensar
Que aunque ya no esté
nunca realmente nos fuimos
Porque aunque ya me olvidaste
yo aún te llevo conmigo
------o------
Mi amuleto
que espanta esta soledad cósmica
la de sentirme ausente
si no estas presente
La de sentarme sobre cenizas
de tabaco y alquitrán
buscando un refugio
que me resguarde
de tu recuerdo
------o------
Luz diurna del espanto
atroz consuelo sin alas
te busco sin miedo
y acorralado en mis senderos
salto al vacío innombrable
que se escribe con las letras
de tu Nombre
Que no te asombre entonces
esta melancolía que por tí madura
que aunque el alma canta y se cura
el silencio aún susurra tu nombre
------o------
Las llagas de la noche que dejaste
tras tu aura de ausencias
más allá del samsara convocado,
más allá de las palabras
con las que desgajo esta locura
mas allá de cuantas aves hayas cobijado
sigo buscándote
sin remedio
inexorable.
Sin principio ni fin
la eterna melodía
de los dos
rebalsa mi cordura
Me destierro a mí mismo
me condeno a extrañarte
De todas las formas posibles,
de todos los modos de amarte,
elegí el que te deja olvidarme
------o------
Sin vos soy menos que nada
soy esto
Una media vida
una media sonrisa
un medio latido
Sin vos respiro, ¿pero por qué?
Sigo vivo ¿para qué?
¿Qué fuerza, que dios
me conserva vivo?
Vivo, para extrañarte
Vivo, para quererte
en injusta, vil cuita
Vivo para que alguien quede en pie
en este mundo mío
para que quede al menos
un desgraciado manojo de carne
extrañándote.
Vivo para que no muera la esperanza,
el amor que te tengo
los besos que nunca pude darte,
las caricias de medianoche.
Vivo
Para que no muera mi sueño
de amarte
de hacerte feliz
de dártelo
Todo
------o-------
Si algún día me ves
distraído y taciturno
tan de la forma que soy
No me despiertes
No me despiertes
Si la suerte concierta
un encuentro fortuito
y paso ente tu vista
déjame pasar
dejame pasar
Si algún día te veo
correré hacia tu luz
besaré tu aura
y escaparé desapercibido
Si algún día me encuentras
no preguntes qué hice
ni cómo te he extrañado
Siéntate en la hierba
Y esboza una sonrisa
Hazme companía un momento
antes de emprender viaje
de nuevo.
------o-------
¿Cómo dejarla ir
si nunca fue mía?
¿Cómo hacerla morir
si nunca estuvo viva?
¿Dónde guardo el dolor,
dónde pongo el olvido
ahora que no estoy,
ahora que me he ido?
sábado, 19 de julio de 2014
miércoles, 9 de abril de 2014
Días
El día
que me quieras, como el faro que alumbra su gracia a barcos fantasmas
encallados en el vacío abismal, no habrá regocijo, ni sonatas de poetas toscos
en la embriaguez de la posguerra. No habrán sino acordes en menor, palabras
ahogadas en muda soledad. Silencio, silencio, silencio.
El día
que me quieras ¡oh, ingrata, amada enemiga mía! habrás proferido maldiciones sobre ésta nuestra Suerte enlutada.
Ese día profano escucharé, sin saberlo, el eco de tu pesar cayendo como nieve
fría sobre mi piel rasgada de tanto caminar hacia el poniente y, surcando los
kilómetros como un haz divino de luz negra, me encontrarás entre sueños para
decirme lo que tanto mal me habrá de pesar.
El día
que me quieras no existe si no lo invento, si no lo dibujo en las orillas de mi
esperanza, si no lo adorno con toda la imaginación que me sobra y el amor que
me falta. Pero existe, en esta jorobada manera de existir; me sonríe sardónicamente
y se despide con desdén, haciéndose esperar, haciéndose buscar.
El
día que me quieras yo estaré terriblemente lejos. Ese día seré correspondido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)